¿Qué significan los números de los plásticos? ¿Es realmente posible reciclar todo lo que dice ser reciclable?

Cuando miramos con atención los envases plásticos vamos a encontrar un símbolo como el del reciclaje que incluye un número que puede ir del 1 al 7, generalmenete acompañado de letras ¿qué significa esto? ¿significa que todos los plásticos se pueden reciclar? Aclaremos estas dudas revisando qué hay detrás de cada tipo de plástico, si es posible reciclarlos en nuestra ciudad y por qué es importante dejar de utilizarlos.

Los números que incluyen los envases plásticos corresponden al Código de Identificación de Resina y fueron creados en 1988 por la Sociedad de la Industria de Plásticos para identificar el contenido de resina de cada tipo de recipiente plástico con el fin de faciliar la segregación previa al reciclaje. Hoy también nos sirven para saber qué tipo de plástico debemos dejar de usar con mayor urgencia.

Plástico N°1 – Tereftalato de Polietileno (PET)

El plástico PET es uno de los plásticos que encontramos con más frecuencia en botellas de agua, jugos, bebidas y textiles, es también el plástico que más reciben los puntos de reciclaje y los recicladores de base, y uno de los más fáciles de reemplazar, basta con comenzar a usar una botella reutilizable para comenzar a dejar de lado el uso de PET.

Botella de agua mineral Benedictino de The Coca-Cola Company.

El PET se produjo por primera vez en 1941 para ser utilizado como fibra textil y así ayudar a suplir la falta de algodón que se produjo a raíz de la guerra, pasando en los 50s a la industria de los alimentos como embajale, su producción se masificó en los 70s cuando se comenzó a utilizar como envase rígido para bebidas y aguas gasificadas.

Plástico N°2 – Polietileno de Alta Densidad (HDPE)

El plástico HDPE tiene como uso más común envases de detergente, shampoo, lácteos, tuberías, maceteros y sin duda el uso que más rechazo a causado últimamente, bolsas para compras en tiendas y supermercados (son como las que entregaban en las grandes tiendas antes de la Ley anti bolsas, se pueden arrugar y no suenan).

Envase de limpiador en crema Cif de Unilever.

Plástico N°3 – Cloruro de Polivinilo (PVC)

En general se conoce su uso en tuberías, pero también se puede encontrar en botellas de aceite, shampoo, envases de medicamentos, embalajes de carnes, embutidos, en manteles, por nombrar algunos. El PVC es considerado tóxico debido a que en su fabricación se usa cloro, además, emana cloruro de vinilo, que con el aumento de temperatura puede pasar a los líquidos (tuberías o botellas de agua).

El 28 de mayo de 1977, en el Beverly Hills Super Club, uno de los lugares más populares de esos años, se desató una tragedia que dejó un total de 165 personas muertas, en uno de los incendios más grandes de la historia de Estados Unidos. La mayoría de los fallecidos no tuvo contacto directo con las llamas, la causa de las muertes fueron los altos niveles de anhídrido carbónico que generó la combustión de los cables cubiertos de PVC.

Plástico N°4 – Polietileno de baja densidad (LDPE)

¿Te gustan los completos con mostaza? ¿alguna vez usaste “alusa” para envolver algo? ¿fuiste a la vega y te dieron una bolsa plástica? ¿Un Starbuks para la selfie de Instagram? Si la respuesta es sí, todas esas veces has estado en contacto con polietileno de baja densidad.

Este tipo de plástico es considerado ligeramente peligrosos y se encuentra generalmente en envases flexibles como los de las mostazas, mayonesas y ketchup, en bolsas de alimentos congelados y en envases para líquidos como tetrapak y vasos para el café. 

Plástico N°5 – Polipropileno (PP)

Unos de los usos más comunes del polipropileno es en los envases de yogurt, pero ahora  también se usa mucho en los envases de alimentos para llevar como sushi, tortas, envases de medicamentos, vajilla desechable, tapas de bebidas y bombillas. Una forma de identificarlo, es arrugándolo porque a diferencia del Polietileno de alta densidad, este suena. 

Embalaje de esponjas Virutex.

¿Dónde reciclar en el Gran Concepción? 

Plástico N°6 – Poliestireno (PS)

Se podría decir que el poliestireno o plumavit es más grande que tu problema, y seguro lo es porque es eterno, se demora más de mil años en degradarse y no tenemos tanto tiempo para solucionar el problema del plástico. El poliestileno se usa generalmente en bandejas de carne, champiñones, embalaje de electrodomésticos y algunas tazas para café. El problema de usar poliestileno en alimentos, sobre todo en líquidos calientes, es que puede filtrar estireno, un hidrocarburo que está clasificado por el Centro Internacional para la Investigación sobre Cáncer (CIIC) en el grupo 2A como probable carcinógeno para el ser humano.

Vaso de café de poliestireno.

Vía El Definido: Este material nadie lo reciclaba y hoy sirve para pintar las calles

Plástico N°7 – Otros plásticos 

Aquí se encuentran todos los plásticos que no se pueden clasificar en las categorías anteriores. En general, se trata de artículos que incluyen varios tipos de plástico y por eso los posibles daños que generan a la salud no se saben con certeza porque tampoco se conoce con exactitud los tipos de resinas que contienen.   

Envase alimento para perros Purina Dog Chow de Nestlé.

Según la ONU Medioambiente, para el año 2050 tendremos cerca de 12.000 millones de toneladas de desechos plásticos en los basureros y en la naturaleza, si a esto le agregamos que en Chile se recicla tan solo el 10% de los desechos que generamos (y sin considerar las dificultades que agrega la centralización), el reto más grande respecto al problema del plástico es comenzar a limitar su uso.

Es urgente que los compromisos respecto al tema sean adquiridos por los consumidores, los gobiernos y las empresas productoras y que entendamos que el reciclaje por sí solo no da para solucionar el problema de la contaminación por plástico, las soluciones reales a este problema vienen de todos los actores, de nosotros como consumidores reduciendo al máximo, de las empresas comprometiéndose a mejorar sus embalajes y que estos sean realmente reciclables y de los gobiernos centrales y locales para mejorar las redes de reciclaje, ya sea vía recicladores de base, puntos limpios o incentivos económicos para que reducir y reciclar compita realmente versus botar los residuos como se hace comúnmente.