Cerrando un proceso de aprendizaje en tiempos complejos con Toquemos Tierra, No Fondo

Durante los meses de julio y agosto, nuestra iniciativa #ToquemosTierraNoFondo continuó su viaje a través del espiral del conocimiento, pasando de lo que nos entrega la tierra, con huerta, pasando por lo que le devolvemos a la tierra, con compost, hasta llegar al renacimiento de la vida, a través de temas de propagación de flora, restauración ecológica, y biodiversidad del Biobío. Estos últimos tres temas se enmarcaron en nuestra área “ecosistemas”.

Foto: Montaraz.

Abordamos el tema de la propagación nativa como una herramienta para la regeneración de nuestro territorio, entrando al tema desde el compost, y cómo éste vuelve a la tierra en forma de nutrientes, para que las semillas que vuelan por los aires broten al volver a la tierra y se conviertan en nuevos árboles.

En un ecosistema libre de perturbaciones, donde todo funciona en equilibrio, el ciclo de vida de las plantas se conecta con los procesos de todas las especies que comparten su territorio. Esta conexión propicia que las semillas, el polen y las esporas, unidades de vida de la naturaleza, se esparzan y germinen, manteniendo a la naturaleza en constante renovación y adaptación. Con la intervención del humano, muchos de estos procesos elementales se han modificado, y a la naturaleza le está costando renacer. Podemos ayudar a la naturaleza a recuperarse, ayudando a las semillas a convertirse en nuevos árboles con técnicas de recolección y viverización de semillas. Para este tema, conversamos con Pablo Fuentes, de Karumilla, experto en viverización de árboles nativos.

Siguiendo con el espiral, estos árboles que viverizamos con un empujón de nuestra parte, pueden volver a repoblar un territorio, restaurando sus funciones y recuperando su biodiversidad. Entramos así al siguiente tema: Restauración Ecológica Comunitaria.

Todo es cíclico en la naturaleza, nada se desperdicia. Cuando vemos a las plantas botar sus hojas, árboles antiguos descomponiéndose en el suelo, la naturaleza los transforma en fuente de nutrientes para la tierra. Con esta nutrición la vegetación se encuentra en constante regeneración, entregando hábitat y sustento a otras especies. Muchos hábitat han sido degradados, principalmente, por las acciones del ser humano. En estos casos, podemos cooperar con el proceso de regeneración natural, a través de técnicas comunitarias de restauración de ecosistemas. Conversamos con Jorge Barreda, del Centro Cultural La Vertiente, para compartir experiencias en torno a esta práctica.

Compartimos los recuerdos de lo que fue la Restauración Ecológica del ecosistema Cayumanque:

Estos  territorios en los que habitamos se caracterizan por su biodiversidad particular, flora, fauna y funga. Entramos así al último giro de nuestra espiral: Biodiversidad del Biobío. Los bosques que hemos ido conociendo nos muestran la gran variedad de especies que en ellos habitan, así como otro tipos de ecosistemas que los acompañan y que juntos, moldean el territorio de la cuenca del río Biobío, un territorio favorecido por la naturaleza, pero explotado por el humano.

En la naturaleza todos los seres cumplimos una función, nada sobra, nada falta. Todo coexiste en equilibrio. Para aprender a identificar nuestro lugar en este equilibrio podemos mirar a quienes nos acompañan y aprender de ellos. Especies de árboles, helechos, flores, enredaderas, hongos, aves, mamíferos, insectos, e incluso ríos, rocas, suelo, etc., nos muestran cómo vivir tocando tierra, no fondo. Abordamos este tema con la participación de Montaraz Naturaleza, quienes nos acompañaron durante un live para hablar de lugares de alta riqueza natural nativa en nuestra cercanías, y nos aportaron con parte de su repertorio fotográfico. 

 

 

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