Crisis de contaminación ¿exigimos lo suficiente a los verdaderos responsables?

© The Story of Plastic.
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Por Daniela Concha, directora ejecutiva Fundación El Árbol.

A fines de febrero de este año, el relleno sanitario Hidronor Copiulemu reportó la rotura de un ducto que provocó el derrame de líquidos lixiviados hacia el estero El Rabito (tributario del estero Curapalihue que luego cambia su nombre a Estero Chaimávida), afectando notoriamente la calidad de las aguas y provocando la muerte de peces, hecho denunciado y difundido ampliamente por la comunidad del sector.

Esto se suma a una serie de denuncias que los vecinos realizan año a año, no siempre con eco de los entes fiscalizadores, y que persisten a través del tiempo. Ya en 2009, la autoridad ambiental de la época sancionó a la empresa por diversas infracciones detectadas en 2007, tales como “falta de cobertura de los residuos sólidos domiciliarios en taludes y sectores de la superficie de relleno sanitario,[…] abundante presencia de vectores, tales como gaviotas y jotes, por el no cubrimiento oportuno de basuras depositadas”(1). Luego, en fiscalizaciones del 2013 y 2015, se detectaron, entre otras cosas, afloramiento de lixiviados y arrastre de basuras por efecto del viento, sin compactación observable, capacidad de la planta de tratamiento de riles inferior a lo establecido en la RCA 84/2009, evidencias de derrame y escurrimiento de lixiviados hacia el canal perimetral de aguas lluvias adyacente al depósito de seguridad y el posterior vertimiento no controlado de residuos líquidos no tratados hacia el exterior del establecimiento(2). Recientemente, se fiscalizó en junio de 2019 tras el desborde de la canaleta de manejo de aguas lluvias del talud norte del relleno, que provocó el arrastre de aguas de contacto provenientes del depósito hacia fuera del perímetro de las instalaciones, alcanzando la ruta y posteriormente cauces naturales del sector (3).

En tanto CEMARC, relleno sanitario ubicado camino a Penco que recibe los residuos domiciliarios de la comuna de Concepción, también ha presentado serias falencias en cuanto a la operación y cumplimiento de la normativa ambiental. En 2008 fue sancionado por múltiples faltas, incluida la de utilizar el líquido percolado como riego sin autorización (4), y en fiscalizaciones del año 2014 y 2015 se halló que el sistema de tratamiento de residuos líquidos funcionaba de manera distinta a lo autorizado, superando el caudal máximo de diseño, así como el derrame de líquido lixiviado sin tratamiento fuera de la zona estanca del relleno sanitario (5).

© The Story of Plastic.
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Los límites de nuestra basura

Hidronor Copiulemu recibe los residuos domiciliarios de las comunas de Florida, Lota, Talcahuano, Hualpén y Cabrero. Además, cuenta con un área específica para recibir residuos industriales peligrosos y no peligrosos, la que proyecta una expansión de 83.055 m2 (proyecto que cuenta con autorización ambiental desde el año 2018 (6)). Recientemente, en septiembre de 2020, la empresa presentó el proyecto de construcción de una nueva etapa para la recepción de residuos domiciliarios (7), ya que la  Etapa IV actualmente operativa está cumpliendo su vida útil y comenzando su proceso de cierre. Esta nueva etapa permitiría disponer de un volumen total final de 2.139.069 m3 de residuos urbanos, con una una tasa de disposición de residuos del orden de 14.300 m3/mes para una vida útil de al menos 12,5 años. Por mientras ocurre la fase de cierre de la etapa IV y operación de la etapa V, la empresa presentó una declaración de impacto ambiental (8) (para proyectos de menor magnitud y que no tienen participación ciudadana) para aumentar la capacidad en 276.000 m3 de residuos domiciliarios, extendiendo en 18 meses la vida útil del relleno sanitario actual. 

 

© Muhammad Yasir on Unsplash

La situación de CEMARC está también al límite. De acuerdo a su autorización ambiental que data del año 2004 (9), su vida útil es de 16 años, es decir, hasta 2020. A la fecha, no hay noticias de una posible expansión de este relleno. 

Esta situación nos plantea una serie de preguntas en cuanto a qué hacer con la basura. Una vez termine la vida útil de estos rellenos, nadie quiere que se instale uno nuevo en el patio de su casa, y los vecinos de Copiulemu con justa razón no quieren más expansiones.  A nivel global, otras alternativas como la incineración de residuos, van en franca retirada por los múltiples impactos en la salud de las personas y el ambiente. La solución tan popular y anhelada por la ciudadanía de poder reciclar todos los residuos posibles, es de limitado alcance, costosa y también acarrea impactos ambientales y sociales negativos. Hoy en día la tasa de reciclaje domiciliario en el país alcanza un 4%, y recién en 15 años se espera aumentar las tasas entre un 45% a un 70%, de acuerdo a las metas de recolección que establece la implementación de la ley de responsabilidad extendida del productor y fomento al reciclaje. Las cifras para hacer operar este sistema se estiman en unos U$200 millones anuales (a costo de las empresas productoras) (10). Y por último, el éxito del sistema y de que los materiales realmente sean transformados depende del mercado del reciclaje y la capacidad de la industria recicladora. Sin esos cabos resueltos, corremos el riesgo de que muchas fracciones de residuos, sobre todo de plásticos, separadas con tanto afán en nuestras casas, queden varadas en algún país pobre donde el manejo de estos residuos es altamente dañino

Este tipo de soluciones del tipo “al final de la tubería” son las favoritas del público y también del mercado. No nos hace realmente responsables del problema, pues con nuestra actitud “verde” solo desplazamos el problema hacia otro lado donde no lo vemos (las afueras de Concepción o Malasia por ejemplo) y se transforma en una oportunidad de negocio para quienes pueden gestionar esos residuos. Con esto no estoy diciendo que el reciclaje como técnica sea malo, de hecho el reciclaje de la materia orgánica que sale de nuestras cocinas es el mejor reciclaje que podemos hacer por ejemplo, pero cada tecnología debe ser instrumentalizada de una manera apropiada y justa, tanto para el medioambiente como para las personas y comunidades. 

 A partir de cuestionar nuestra basura, la puerta queda abierta para conocer e interrogar nuestro consumo, y desde ahí, el sistema económico que se sustenta en base a la explotación, la sobreproducción y la acumulación de riqueza. Es una invitación a llegar al principio de la cañería y pensar desde ahí qué podemos hacer. 

 

Para conocer más sobre el intrincado panorama del reciclaje y en particular del plástico, los invitamos a ver el documental “The Story of Plastic”, de los creadores de “The Story of Stuff” junto al movimiento internacional Break Free From Plastic. 

Inscripciones aquí

 

Fuentes:

  1. https://resumen.cl/articulos/corte-suprema-ratifica-multa-relleno-sanitario-copiulemu-s-incumplimientos-ambientales
  2. https://snifa.sma.gob.cl/Sancionatorio/Ficha/80
  3. https://portal.sma.gob.cl/index.php/2019/06/26/biobio-sma-fiscalizo-relleno-sanitario-copiulemu/
  4. https://seia.sea.gob.cl/expediente/expedientesSanciones.php?id_expediente=6278&idExpediente=6278
  5. https://snifa.sma.gob.cl/Sancionatorio/Ficha/1651
  6. https://seia.sea.gob.cl/expediente/ficha/fichaPrincipal.php?modo=ficha&id_expediente=7764184
  7. https://seia.sea.gob.cl/expediente/ficha/fichaPrincipal.php?modo=normal&id_expediente=2148027540
  8. https://seia.sea.gob.cl/expediente/ficha/fichaPrincipal.php?modo=normal&id_expediente=2149738719
  9. https://seia.sea.gob.cl/expediente/expedientesEvaluacion.php?id_expediente=6278&idExpediente=6278
  10. https://www.paiscircular.cl/industria/isidro-pereda-la-publicacion-del-decreto-de-envases-cambia-radicalmente-lo-que-hoy-existe-en-el-mercado-del-reciclaje/
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