¿Qué hacer en el bosque?

Por fin las restricciones por la pandemia se han comenzado a relajar y con la primavera también se han abierto las puertas para disfrutar de parques nacionales y por supuesto de áreas naturales en general. 

Para alguien que está comenzando a interesarse en las actividades al aire libre en el bosque, o si alguien cree que adentrarse en el bosque no es más que caminar entre árboles, nuestros amigos tienen excelentes razones para invitar a que todas y todos podamos disfrutar de un momento para distraernos y aprender; y por qué no, animarse a desarrollar un nuevo pasatiempos. 

Te recomendamos algunas actividades para completar tus salidas a la naturaleza, con consejos y apreciaciones de expertos y expertas:

 

Fotografía 

Una de las actividades más asociadas con las salidas a la naturaleza, es la fotografía, a través de la cual podemos plasmar esos momentos tan únicos que vivimos en ella. Los bosques y otros ecosistemas nos brindan espectáculos visuales sin par, desde lo micro con intrincadas geometrías y detalles, hasta lo macro, con paisajes deslumbrantes que nos invitan a soñar. 

Con respecto a esta actividad, Bastian Gygli, fotógrafo naturalista y co-fundador de Montaraz Naturaleza, nos comenta: 

© Bastian Gygli, Montaraz.

La fotografía de naturaleza une la creación artística con el estudio científico, siendo la versión moderna de las antiguas libretas de viajes donde los naturalistas, como Darwin, realizaban sus anotaciones. Así, ya sea el lado emocional o racional, lo salvaje se puede compartir y socializar a través de una imagen.

Para lograr sacar lo mejor de esta actividad es importante conocer el lugar a donde vamos, preparándonos para la creación conjunta. Tener claridad de las potencialidades del lugar (especies o paisajes), de la luz y de nuestras propias capacidades se hace fundamental. Lo demás es tener el corazón abierto a lo que la naturaleza quiere entregarnos”.

© Bastian Gygli, Montaraz.
© Bastian Gygli, Montaraz.

 

Birdwatching

El birdwatching, o avistamiento de aves en español, es una actividad que nos permite vincularnos con la naturaleza que visitamos y sus habitantes. Muchas veces vamos de paseo y sabemos que en nuestro recorrido nos acompañará un sinfín de sonidos y cantos de aves, los que muchas veces pasamos por alto, entendiéndolos como una parte más de la experiencia. Sin embargo, al detenernos a reconocer estos cantos, y buscar su origen, nos encontramos con un lado mucho más íntimo de la naturaleza, más presente, y conectamos con todos nuestros sentidos.

©Birdwatching Biobío
©Nicole Mellado

Al respecto, Juan Machuca, coordinador de Birdwatching Biobío, comenta:

Lo primero es salir a observar y escuchar. No es necesario ir lejos para hacerlo, puedes partir desde tu casa, jardín o parque observando y tomando fotos. El siguiente paso es comenzar a identificar, para eso sirve comprarse una guía de aves (Como la de Jaramillo), buscar información en la web o formar redes con otros aficionados al tema. Para identificar hay una app llamada Merlin a la cual se pueden subir fotos de mediana a alta calidad para identificar la especie, también está Buscaves, que es más básica.

©Birdwatching Biobío

Luego, se puede ir de a poco ir comprando equipamiento según los tu objetivo. Lo primero serían los binoculares. Para lugares con bosque recomiendo un 7×35 o 7×42 (corta distancia), y para lugares abiertos como humedales 10×50 (largas distancias).

Personas de cualquier rango etario pueden realizar birdwatching, aprovechando a conocer lugares nuevos, diversidad de ecosistemas, identificar y conectarse con las temporadas y cambios de estaciones. Diversidad de culturas”.

Identificación de especies

Otra forma de relacionarnos íntimamente con la naturaleza al salir es adentrarnos en la identificación de especies de flora. Puede ser un reto intimidante al comienzo, pero con el tiempo acostumbraremos nuestros sentidos a percibir las sutilezas que cada especie y sus cambios a lo largo de las estaciones. Pensemos en la naturaleza como el hogar de estos seres y la identificación como una manera de conocer y saludar a sus habitantes. 

 

Al respecto, Nicole Burger, bióloga naturalista, nos comenta:

“¿Cómo diferenciar entre toda esta masa verde que veo?. Observemos primero los ecosistemas desde lo general hasta lo particular, partiendo por analizar las condiciones ambientales y su interacción con las comunidades vegetales que allí habitan.

©Nicole Mellado

Desde ahí podremos diferenciar la distribución horizontal y vertical de las distintas formas de vida, entre las que se presentan: Árboles, arbustos, trepadoras, epífitas,  hierbas y plantas parásitas. Podemos adentrarnos en cada una de estas clasificaciones para ir internalizando sus identidades particulares. Para esto, observaremos su morfología, desde la forma y distribución de las hojas, hasta la forma o número de los pétalos de sus flores. Nos podemos apoyar durante el proceso de aprendizaje en el registro fotográfico e incluso en la recolección de muestras para herbario, donde resultarán muy útiles las fuentes bibliográficas como guías de campo o catálogos, como el catálogo de plantas vasculares de Chile del 2018

Lentamente nos iremos adentrando más en sus particularidades, comprendiendo sus hábitos de crecimiento a través de las estaciones. Por ejemplo en primavera es el momento para identificar plantas geófitas o bulbosas, las cuales durante el resto del año se encuentran en forma de bulbo o tubérculo y que en primavera sacan sus hermosas flores. Ejemplos de este tipo de plantas son las orquídeas, las añañucas o el azulillo.

©Nicole Burger.

Sepamos que el centro-sur de Chile es un lugar privilegiado, con una gran diversidad y endemismo de plantas, particularmente de trepadoras y epífitas (plantas que usan otra planta como soporte), destacando la gran riqueza de helechos epífitos ”.

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