La iniciativa reunió a 50 familias, promovió la colaboración entre comunidades y permitió recuperar 700 kilos de materia orgánica en solo un mes.
Comunidad y medioambiente: una alianza poderosa
Entre los meses de junio y octubre de 2024, se llevó a cabo el proyecto Compostaje comunitario: soluciones colectivas al problema de la basura, una iniciativa financiada por el Fondo de Protección Ambiental (FPA) del Ministerio del Medio Ambiente.
Su objetivo principal fue promover la valorización de los residuos orgánicos en las comunas de Concepción y San Pedro de la Paz, a través de estrategias participativas y sostenibles.
Tres Juntas de Vecinos, un mismo compromiso
La iniciativa se desarrolló en conjunto con tres organizaciones vecinales: la Junta de Vecinos Renacer de Villa Valle Nonguén, en Concepción; la Junta de Vecinos 8R de Boca Sur y la Junta de Vecinos Juntos Avanzando por mi Barrio de San Pedro de la Costa II, ambas en San Pedro de la Paz.
En cada sede se instalaron composteras comunitarias, se realizaron talleres de capacitación y se organizaron encuentros para intercambiar experiencias y aprendizajes. Un total de 50 hogares se comprometieron activamente con el proyecto.
En el primer mes de funcionamiento, lograron recuperar cerca de 700 kilos de residuos orgánicos, los cuales fueron transformados en compost, evitando así su disposición en rellenos sanitarios. Este esfuerzo contribuyó a la reducción de gases de efecto invernadero y también ayudó a fomentar una mayor conciencia ambiental entre los participantes.
Más que compost: una comunidad fortalecida
Uno de los mayores logros del proyecto fue el fortalecimiento del tejido social. La colaboración entre vecinos, la participación intergeneracional y el sentido de corresponsabilidad en el cuidado del entorno marcaron una diferencia significativa.
Además de aprender sobre compostaje, las personas participantes se involucraron activamente en un proceso colectivo de transformación y mejora del barrio.
Una experiencia que deja huella
Este proyecto demuestra los cambios concretos y sostenibles que se pueden generar cuando las comunidades se organizan y cuentan con apoyo institucional. La experiencia en Concepción y San Pedro de la Paz es un ejemplo inspirador de cómo pequeñas acciones colectivas pueden tener un gran impacto social y ambiental.


