Gracias al financiamiento del Fondo para Vivir Mejor 2024 del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, desarrollamos un proceso integral de evaluación de cuatro experiencias impulsadas por nuestra Fundación entre 2019 y 2023 junto a recicladores de base en las regiones del Biobío y Ñuble.
Este trabajo se centró en el Área Metropolitana de Concepción y permitió medir avances concretos en la mejora de condiciones laborales, reducción de la pobreza y fortalecimiento organizacional.
Metodología participativa con enfoque eco-social.
El proceso se llevó a cabo a través de una metodología de evaluación participativa, diseñada para rescatar tanto resultados cuantificables como aprendizajes cualitativos.
Esta evaluación abarcó tres etapas clave: diagnóstico de contexto inicial, seguimiento durante la implementación de los proyectos y medición de impactos posteriores. En todas las fases participaron activamente los recicladores, sus redes de apoyo y diversas instituciones colaboradoras.
El enfoque eco-social permitió visualizar estas intervenciones como parte de una cadena de fortalecimiento progresivo, orientada a consolidar el rol protagónico de los recicladores de base dentro del sistema de gestión de residuos y su inclusión socioeconómica.
Producción de insumos técnicos para políticas públicas
Como resultado de este proceso, se elaboró un Manual de Fortalecimiento del Trabajo con Recicladores de Base, dirigido a instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil.
Este recoge aprendizajes, herramientas metodológicas y recomendaciones prácticas para el diseño de programas más efectivos en el ámbito del reciclaje de base.
Además, se generaron valiosos insumos técnicos —basados en metodologías mixtas de análisis cualitativo y cuantitativo— que pueden ser utilizados en el desarrollo de políticas públicas más sensibles a las realidades de quienes trabajan diariamente en la recuperación de residuos.
Participaron 44 recicladores pertenecientes a 4 cooperativas activas, quienes se involucraron en cinco jornadas comunitarias de evaluación. Estas instancias permitieron profundizar en la comprensión de los impactos generados por los proyectos anteriores, visibilizar transformaciones individuales y colectivas, y fortalecer la articulación con el entorno institucional.
Este proceso cierra un ciclo de intervención y también sienta las bases para nuevas iniciativas que reconozcan y potencien el trabajo esencial de los recicladores de base en la construcción de un sistema de gestión de residuos más justo y sostenible.


