Durante 2024, nuestra fundación participó en dos proyectos clave que marcaron un avance en el fortalecimiento del reciclaje inclusivo en la Región del Biobío. Por un lado, entre junio y septiembre, fuimos parte del Fondo Empresarial de Reciclaje Inclusivo (FERI), una iniciativa liderada por CEMPRE y Natura, que por primera vez se implementó fuera de la Región Metropolitana.
En el Área Metropolitana de Concepción, el proyecto benefició directamente a cuatro cooperativas mediante la entrega de equipamiento —como un camión de transporte comunitario— y 36 becas de certificación laboral.
Gracias a un diagnóstico inicial, se diseñó un modelo de gestión colaborativa que permitió adaptar los apoyos a las condiciones específicas de cada organización, destacando la coordinación en el uso compartido del camión por parte de la Cooperativa Recyclab de Hualpén.
En paralelo, en enero se llevaron a cabo cuatro talleres de capacitación dirigidos a recicladores del Centro de Educación Ambiental para el Reciclaje (CEAR), administrado por la Cooperativa Biobío.
Estas sesiones abordaron temas como trabajo en equipo, resolución de conflictos, atención al usuario y estrategias pedagógicas para la educación ambiental, utilizando una metodología de aprendizaje experiencial. La formación contribuyó significativamente a fortalecer las capacidades organizacionales y comunicativas de los 9 recicladores participantes.
Ambas experiencias dan cuenta de un avance concreto hacia la descentralización de los recursos y conocimientos del reciclaje inclusivo, apostando por modelos replicables que articulen formación, equipamiento y colaboración efectiva en las regiones.


